Los fantasmas del presidente
Los
fantasmas del presidente
Mutharika decidió trasladarse a otra mansión
palaciega a unos 100 kilómetros de Lilongwe.
"Fantasmas" -algunos adoptando la forma de ratones-
forzaron al presidente de Malawi a abandonar su lujosa residencia,
según portavoces gubernamentales.
Bingu
wa Mutharika decidió no dormir más en la Nueva
Casa de Estado en Lilongwe, la capital malawi, a la que
sólo acude en horas diurnas, de acuerdo con un asistente
presidencial.
Además, miembros
del clero cristiano fueron convocados para que exorcizaran
el inmueble -de 300 habitaciones- de sus "espíritus
malignos".
"El presidente ya no vive en la residencia presidencial
y hemos pedido a representantes de varias iglesias cristianas
que oren porque la casa se libre de espíritus malos",
declaró Malani Mtonga, el asistente de Mutharika
para Asuntos Religiosos.
A veces el presidente
mientras duerme se siente invadido de roedores y cuando
enciende la luz comprueba que éstos no son visibles
Colaborador
presidencial
Otro colaborador del mandatario que no quiso identificarse
dijo a la agencia de noticias Prensa Asociada: "A veces
el presidente mientras duerme se siente invadido de roedores
y cuando enciende la luz comprueba que éstos no son
visibles".
Por si fuera poco,
el presidente escucha "pasos y otros ruidos extraños"
por lo cual decidió trasladarse a otra mansión
palaciega en Mtunthama, a unos 100 kilómetros de
Lilongwe.
"Opulencia
obscena"
La residencia presidencial
abandonada ha estado rodeada de controversia desde que el
mandatario decidió desalojar el parlamento del inmuble.Malawi
ha padecido hambruna y requerido asistencia internacional.
Hasta las pasadas elecciones, la residencia fue la sede
de la Asamblea Nacional de Malawi.
Desde el desalojo,
las comisiones parlamentarias se han tenido que reunir en
un motel, y se espera que la próxima reunión
del cuerpo legislativo tras un período de inactividad
de seis meses tenga lugar en un estadio.
La razón
que Mutharika esgrimió para tomar posesión
del inmuble fue que originalmente éste se destinó
a residencia presidencial.
Cuando Bakili Muluzi,
el antecesor de Mutharika asumió la presidencia deMalawi
en 1994, rechazó vivir en la mansión y condenó
su "opulencia obscena".
La Nueva Casa de
Estado se levantó en 555 hectáreas a un costo
de US$100 millones y su construcción tomó
20 años.
Los críticos
de Mutharika lo han acusado de olvidar sus promesas electorales,
entre las que se incluía la reducción de los
gastos gubernamentales, en un país que ha padecido
hambruna y requerido asistencia internacional.
TEXTO EXTRAIDO
DE:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_4345000/4345007.stm
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