Buda
Buda no es un nombre, sino un título que significa el que está despierto; es decir, despierto a la realidad superior, a las cosas tal y como son.
Una
persona se convierte en Buda cuando alcanza la iluminación,
un estado en que se puede percibir la verdadera naturaleza
del mundo. A lo largo de la historia budista han habido
muchos iluminados, pero el término Budase usa especialmenta
para recordar al fundador de la religión budista
y el primer iluminado, es decir, Siddharta Gautama.

Siddharta vivió
en el siglo VI a. de N. E., en el mismo tiempo que otros
sabios del mundo antigüo, como Confucio, Lao Tse, Heráclito
y Pitágoras. Se cree que nació alrededor del
año 563 a. de N.E., cerca de la ciudad de Kapilavatsu,
al pie de los Himalayas, donde actualmente se encuentra
la frontera entre Nepal y la India. El nacimiento del Buda
se ha narrado de forma milagrosa. Cuenta la leyenda que
fue concebido cuando su madre recibió en sueños
la visita de un elefante blanco, sagrado, el cual le tocó
el costado izquierdo con un loto blanco que llevaba en la
trompa. Poco después, Siddharta nació del
costado derecho de su madre cuando ésta se encontraba
en el jardín. El niño dio siete pasos en cada
una de las cuatro direcciones y después anunció:
Éste es mi último nacimiento; en lo futuro,
no habrá más nacimientos para mí .
Y en las diminutas huellas de sus pies brotaron flores de
loto.
La familia de Siddharta era rica y poderosa,
y su infancia transcurrió en medio de toda clase
de lujos y riquezas. Se dice que fue apuesto, buen estudiante
y un gran atleta. A los 16 años se casó con
una noble y entre los 20 y 30 años se sintió
movido por una especie de descontento. Un día, durante
un paseo, Gautama se topó con un anciano decrépito
y entonces se dio cuenta que todos los hombres envejecen.
Otra vez, vio a un hombre desfigurado por las llagas y temblando
de calentura, de este encuentro aprendió que el ser
humano padece enfermedades. Después vio un hombre
muerto que le enseñó la realidad de la muerte.
Su cuarto encuentro fue un mendigo que era feliz a pesar
de no ir vestido más que con un simple ropaje amarillo
y de llevar un cazo donde mendigaba su alimento. Al ver
esto, Gautama se dio cuenta de que el hombre puede hallar
la paz retirándose del mundo y comprendió
que se debía ser su destino.
Poco después, escapó de su casa, despidiéndose
en silencio de su familia que dormía. En el bosque
se despojó de sus ropas lujosas y se puso unos harapos
de mendigo. Entonces, se inició en la vida ascética.
Se dedicó a la meditación solitaria y, después
de vencer miedos y tentaciones, alcanzó la iluminación
divina. Su primer sermón lo dio a las afueras de
la ciudad de Benares, en la India, y a partir de ahí
lo siguieron varios discípulos que se entregaron
a difundir las enseñanzas de Buda. Algunos de los
seguidores de Buda quisieron deificarlo en vida pero él
se opuso; sin embargo, después de su muerte comenzó
su adoración.
FUENTES:
· sepiensa.org.mx
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