El restaurante de viandas
A pesar del tiempo transcurrido sigue sin conocerse el fondo del misterio del Caso Viandas.
El Restaurante
Viandas es un lugar muy conocido en Sevilla, tanto por su
buena cocina como por los fenómenos extraños
que allí se suceden. Son una mezcla de poltergeist,
fantasmas y casa encantada. Un inquietante caso con un carácter
poco definido.
A pesar de que se ha investigado ampliamente
y con precaución y cautela, nada ni nadie es capaz
de dar una respuesta a los supuestos fenómenos.
Ruidos extraños, raps, sombras, pisadas, objetos
que se mueven de sitio, enseres que aparecen y desaparecen,
extrañas formaciones luminosas... Todo esto y un
largo número de otras extrañas circunstancias
y hechos paranormales son las que viven a diario en su lugar
de trabajo en Sevilla los trabajadores del restaurante “Viandas”.
No es fácil que en una investigación
paranormal se le de al investigador todo tipo de facilidades
para desarrollar su labor, ello nos indica que el afectado
tiene ya un alto grado de desesperación y haría
cualquier cosa por resolver su situación... y en
ese grado de desesperación se encuentran los empleados
y propietarios del conocido restaurante sevillano en pleno
corazón de la capital hispalense.
- Durante las obras de reformas en esta
casa de tres plantas, realizadas en el año 2000,
a los obreros que trabajaban en ella comienzan a afectar
los primeros fenómenos extraños. En este periodo,
cuando se estaban acometiendo las remodelaciones en la planta
baja y primera planta, la contrata de Gerena que llevaba
a cabo las mismas, notaba como les eran “arrebatadas”
diferentes herramientas, tales como taladradores, soldadores,
herramientas de mano y otros enseres pertenecientes a los
albañiles, herreros, encofradores, electricistas,
fontaneros, etc. Los acontecimientos se recrudecen en el
verano del 2001 cuando en un día festivo el jefe
de obra se tiene que personar en la misma a instancia de
la propiedad ya que aparecía abierta por completo,
abierta por unas manos invisibles puesto que las únicas
llaves las tenía el citado jefe de obras... Ante
esta situación es requerida la presencia de la Policía
Nacional que da fe de que las puertas no han sido forzadas
y tampoco hay ninguna huella de intrusos sobre el fresco
piso hormigonado de la entrada del edificio. ¿Quién
entraba y abría el edificio en obras? Unas manos
invisibles... paranormales, que no dejaba que el edificio
fuera cerrado. Ante esta circunstancia se pone una denuncia
ante la Policía Nacional de Sevilla en la ya desaparecida
comisaría de La Gavidia quedando constancia de este
hecho inquietante.
Tras estos continuos incidentes se apertura el establecimiento
bajo el nombre de “Viandas”
y comienza así su actividad laboral de restauración.
Durante esos primeros meses todo parecía funcionar
bien, sin mayores problemas paranormales, pero pronto comenzaron
a suceder diferentes hechos que inquietaron a todo el personal...
La numerosa plantilla del restaurante callaba
sus experiencias por temor o por miedo a que no se los tomaran
en serio, pero la situación afectó a todos
y llegó un momento en el que se sinceraron los unos
con los otros, comprendiendo que en su lugar de trabajo
había “alguien” más
que no veían ni tocaban, pero que sentían
su presencia.
Desde el 2001 hasta nuestros días
estos acontecimientos paranormales se vienen sucediendo...Todo
comenzó en sombras que se desplazaban en la planta
superior y aún sin remodelar, sombras que se movían
y no eran provocadas por nada ni nadie. A está sombra
se le unieron ruidos de pisadas, pisadas “humanas”
que tampoco eran provocadas por nadie, extraños ruidos
que en investigación paranormal llamamos “raps”
y comenzaron a aparecer y desaparecer objetos sin que nadie
supiera el por que... Pero son los protagonistas de esta
historia quienes nos narran lo vivido en el local, así
Raquel R. –gerente del restaurante- nos indicaba:
“Lo que más nos asusta
es el oír en la planta de arriba ruidos de pisadas
y carreras así como golpes sabiendo que no hay nadie.
Las sombras que se suelen ver en la escalera son muy impresionantes
y la verdad es que ya casi nadie sube a cambiarse solo,
por el miedo que provoca encontrarse con el fantasma. Yo
misma fui testigo de una sombra que parecía subir
por las escaleras, me dejo sin aliento...Impresiona mucho”.
Esta joven sevillana se ha convertido en
una especie de “albacea” de
todos los acontecimientos vividos por sus compañeros
e insufla ánimos para seguir trabajando y tratar,
en la medida de lo posible, de ignorar a tan inquieto “huésped”.
Los fenómenos se siguen produciendo y los acontecimientos
son ya habituales y rara es la noche en la que la alarma
de seguridad contratada a SECURITAS no salta en la planta
alta. El volumétrico indica la presencia de algo
arriba pero curiosamente sólo salta en esa planta,
en esa segunda planta, en la planta alta, cuando lo debería
de hacer abajo ya que se debe de iniciar la subida... “algo”
surge en la planta alta, algo que es captado por un frío
y objetivo equipo electrónico de seguridad que alerta
de su presencia...con una tolerancia mínima para
un volumen de 45 kgs. descartándose cualquier tipo
de roedor u otro animal que pudiera originarlo. Los expertos
de esta prestigiosa empresa de seguridad no saben explicar
que es lo que hace saltar la alarma del edificio en ese
sitio en cuestión.

Tras
las puertas los ruídos no cesaban
Los acontecimientos se precipitaron de
tal forma que el propietario del establecimiento mandó
instalar cámaras nocturnas de seguridad que están
funcionando toda la noche para ver si captan algo o ver
que es y la empresa de seguridad envía los partes
con las incidencias de la alarma. Yo no se lo que está
ocurriendo pero algo normal no es... aquí está
pasando algo que no es de este mundo...”
Los últimos incidentes acaecidos
en el lugar han sido la desaparición de una vieja
purera y una caja de vinos rosados de marca... volvieron
a aparecer en otros lugares diferentes a lo originales.
Pero la sorpresa llegó cuando dos empleados Jorge
D.G. y Sebastián G.F , hace menos de una semana,
estaban cerrando las ventanas del local y tal y como cerraban
las mismas , al llegar al otro extremo, contemplaban con
estupor como aparecían abiertas... ¿abiertas
por quién? así lo narraban sus protagonistas:
“ estábamos cerrando tres de las ventanas del
local y cerrada una de ellas, al cerrar la segunda escuchamos
un fuerte ruido procedente de la primera, muertos de miedo,
fuimos a ver lo que ocurría y observamos como las
ventanas abiertas estaban ahora cerradas y las cerradas
abiertas...” Y no sólo eso, los aires acondicionados
del local se suelen accionar solos, apagar y encender, a
cualquier hora, incluso con el local cerrado, en una extraña
y fría danza que provoca la incredulidad y asombro
del personal de “Viandas”.
Recientemente, la misma noche que un equipo
de investigación se encontraba en el local preparando
los dispositivos electrónicos, digitales e informático,
saltaron hechos pedazos varios cristales sin ningún
motivo aparente, un lavaplatos que no estaba enchufado comenzó
a funcionar y a expulsar agua caliente, los cuadros cayeron
de su ubicación en las paredes y la vitrina de cristal
curvo y térmico estalló pese a la dureza que
se le presuponía. La demostración fue sencillamente
increíble.
Teleplastia
aparecida en una puerta
¿Qué puede
estar provocando esta serie de fenómenos en el restaurante
“Viandas”?
La pregunta no es sencilla de responder.
El lugar está cargado de historia y está ubicado
muy próximo a la Plaza de la Encarnación,
lugar donde recientemente han sido localizados restos arqueológicos
de las épocas tardo-romana y almohade de la ciudad,
para más curiosidades decir que la calle Arguijo
es perpendicular a la fachada de la que fuese última
residencia (por su expulsión) en Sevilla de los religiosos
de la compañía de Jesús e incluso recientemente
en el mismo conjunto de la edificación se descubrió
una cripta con ubicación a la calle Laraña
,si bien el descubrimiento lo realizó D. Francisco
Collantes de Terán en los años 50. En el año
1956 se reedifica el edificio y no se conservan los restos
siendo cegados por el arquitecto Luis Gómez Estern
quién creó una cripta de cemento para proteger
los restos. Se cree que esta cripta es de sumo valor a tenor
de las palabras del arqueólogo sevillano Javier Verdugo:”
Se hace un acceso a unos restos arqueológicos, hay
que respetarlo siempre. Desde ese momento pertenecen al
Estado, por lo que es una barbaridad que se hayan taponado”.
La zona tiene un gran valor ya que hay pocos restos almohades
en Sevilla y tal vez podía ser un inicio de que en
el lugar hubiera más restos. ¿Víctima
de su propia Historia?
Pero el edificio también tiene una
historia esotérica y ocultista encerrada en su interior...El
local fue ,en otras épocas, un bar denominado como
“Las Nuevas Columnas” (1995),
Mesón “Sevilla Barbadillo”
(1988), Textil San Carlos y anteriormente “Ferretería-Juguetería
Victor Rojo”. Curiosamente durante el periodo
de 1988 a 1995 el local estuvo dedicado también a
la restauración y al alquiler de habitaciones adquiriendo
cierta fama al saberse “vox populi” que se realizaban
sesiones de oui-ja y otras prácticas espiritistas
en sus habitaciones. Prácticas habituales que a decir
de sus protagonistas: “en más de una ocasión
nos llevábamos más de un sustillo...”
Luces luminosas que bailan en la oscuridad
En 1995 el local es traspasado y continúa
su explotación ,como restaurante y hospedaje, siendo
durante este periodo de tiempo cuando se registra un hecho
que es muy a destacar: una persona relacionada con los propietarios
del establecimiento y muy vinculada al lugar se quita la
vida siendo ,dicho por los testigos, el espíritu
del suicida – cuya identidad no estamos autorizados
a desvelar - el que hoy convierte sus jornadas
laborales en auténticas pesadillas.
¿Un pasado histórico, el
espectro de alguna “oui-ja”,
un ahorcado o una combinación de todas ellas? Cualquier
explicación podría resultar factible a este
impresionante caso.
¿Apoteosis final?
Nunca han dejado de existir los fenómenos
paranormales en el Restaurante Viandas.
FUENTES:
· http://hebreacccc.blog.com.es
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