Terry Schiavo
Las últimas fotografías de Terry Schiavo, nada tienen que ver con la chica sonriente y jovial que parecía antes de sufrir el infarto que la dejó en estado vegetal. Con apenas 27 años, la vida de Terry dio un giro dramático debido, en gran parte, y según los médicos, a su obsesión por adelgazar.
Probablemente bulímica, Terry se alimentaba
sólo con 10 ó 15 vasos de té al día.
Esto provocó una falta de potasio en su organismo
que le provocó el colapso. Después
del infarto, Terry entró en un estado vegetativo
irreversible. La batalla por desconectarla y dejarla morir
enfrenta a su marido y a sus padres desde hace años.
Michael Schiavo afirma que su esposa siempre le había
comentado que no deseaba vivir atada a una máquina,
versión que no acepta la familia de la mujer al considerar
que iba en contra de sus ideas religiosas.
Quince años después
del incidente, la disputa ha alcanzado nivel nacional y
Terry se ha hecho famosa como un bastión contra la
eutanasia. Con una organización que lleva su nombre,
Terry ha conseguido remover pasiones a un lado y otro.
Mientras las organizaciones de derechos
civiles la han tomado como ejemplo para «la muerte
digna», las asociaciones pro vida levantan pancartas
con su nombre y hasta le han dedicado un disco.
En esta lucha,
la principal protagonista no puede participar. Desde su
infarto, la corteza cerebral de Terry quedó gravemente
dañada. Eso hace que, además de irreversible,
su nivel cognitivo sea inexistente. Unos datos científicos
que la familia niega. «Ella se ríe, se mueve
y nuestras voces»
FUENTES:
· www.diariodeleon.com
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