Forma de Vida
En el exótico Lago Mono de California, científicos de NASA han descubierto un nuevo microorganismo que prefiere ambientes inusitados
NASA
Lago Mono Julio 30, 2003: Mark Twain nunca tuvo una alta
opinión del Lago Mono en California.
"Se encuentra en un desierto oculto. No tiene vida
ni vegetación", escribió en su diario
de viajes de 1872, Viviendo sin Comodidades. "Este
solemne, silencioso e innavegable mar -- este solitario
inquilino del más solitario rincón de la tierra
-- fue también exento de cualquier belleza pintoresca".
El Astrobiólogo Richard Hoover del
Centro Nacional de Ciencias Espaciales y Tecnología
de la NASA (NSSTC) en Huntsville, Alabama, tiene un concepto
diferente: "Es hermoso," dice. Este
lago parece un mundo extraterrestre. Extrañas agujas
nudosas llamadas "tufas" sobresalen del agua unos
pocos metros. La propia agua está saturada con miles
de millones de criaturas flotantes: los crustáceos
de la salmuera. Tomemos una y observémosla cuidadosamente.
Se trata de una alienígena en miniatura. En el medio
del lago hay una isla, cubierta de ceniza y burbujeantes
manantiales de aguas termales.
El lago es en realidad la cuenca de un
volcán de unos 22 km (13 millas) de diámetro.
El agua fluye hacia él desde los arroyos de la Sierra,
pero no existe salida salvo la evaporación -- un
proceso que incrementa constantemente la concentración
de sales y minerales. Las "venenosas aguas son casi
enteramente sosa caústica" y dos veces más
saladas que el agua del mar, se quejaba Twain. "No
hay peces en Lago Mono -- no hay ranas, ni renacuajos --
nada que haga la vida placentera".
"En realidad," apunta Hoover,
"hay allí muchas cosas vivas."Los crustáceos
son simplemente un ejemplo. Existe también una especie
de mosca buceadora que habita principalmente en las orillas,
pero que a veces también surca las aguas, navegando
el lago a bordo de diminutas burbujas de aire submarino.
El lago también provee de hogar a microorganismos
como las diatomas, cianobacterias y algas filamentosas.
Lago
MonoLa diversidad de seres vivientes en un lugar tan extraño
ha comenzado a atraer a los astrobiólogos. Y en septiembre
del año 2000 Hoover viajó al Lago Mono a descubrir
qué otras cosas podrían vivir allí.
Estaba particularmente interesado en los
microbios. Muchos microorganismos son "extremófilos"
(traducción propuesta para "extremophiles",
del inglés) -- lo cual significa que crecen en lugares
que podrían matar a formas de vida mayores como los
peces o las personas. "Mediante el estudio de los microorganismos
encontrados en lugares extremos de la Tierra, como Lago
Mono, comenzamos a entender como podría ser la vida
existente en Marte u otros mundos," explica Hoover.
Fue una visita rápida -- solo un
día en el lago para tomar muestras de agua y fango,
y luego de vuelta al laboratorio en Huntsville, Alabama,
para su análisis. Pero esto resultó suficiente
para el descubrimiento. En las profundidades del lago, en
el fango alcalino y salino a donde no llega el oxígeno,
él descubrió una nueva especie de bacteria
viviente: Spirochaeta americana.
"Esta esbelta y extremadamente delgada
bacteria se mueve de manera elegante", se maravilla
la microbióloga Elena Pikuta del NSSTC, quien cultivó
las muestras. "Sus paredes celulares son muy delicadas,
y es muy difícil mantenerlas con vida en el laboratorio
durante largos períodos".
El laboratorio es probablemente demasiado
cómodo para cualquier ser lo bastante testarudo como
para vivir en Lago Mono -- o algo así hubiese dicho
Twain. El raro don de Pikuta para aislar y cultivar tales
microbios en el laboratorio ha sido crucial para el descubrimiento,
anota Hoover.
Una
fotografía a través de microscopio de una
Spirochaeta americana con tinte fluorescente
El género Spirochaeta incluye 13
especies de bacteria. No todas ellas viven en lugares tan
severos como el Lago Mono. Algunas crecen en el fango ordinario
de los lechos fluviales -- el tipo de barro con el que los
niños adoran jugar. La mayoría, sin embargo,
prefiere los ambientes extremos. La Spirochaeta thermophila
por ejemplo, puede ser encontrada en el fango situado en
las profundidades oceánicas, bajo presiones altísimas,
alrededor de los afloramientos hidrotermales submarinos.
Otro ejemplo: la Spirochaeta bajacaliforniensis se mantiene
sin oxígeno en los lodos sulfurosos de Baja California.
Todas las Spirochaeta son resistentes a las altas concentraciones
sulfúricas. El barro caliente, salado y apestando
a azufre parece ser un buen hogar para estas criaturas.
Muy pronto, Hoover planea regresar al Lago
Mono en busca de más microbios. Será una investigación
prolongada en el tiempo ya que Lago Mono se parece a un
lugar en Marte llamado Cráter Gusev, donde los robots
móviles Spirit de la NASA aterrizarán en el
año 2004. ¿Qué encontrarán los
Spirit allí? El Lago Mono puede servirnos como un
adelanto.
Hoy en día no hay agua en el Cráter
Gusev, dice Hoover, pero pudo haber existido en el pasado.
El cráter se formó por el impacto de un meteorito
hace más de 3,500 millones de años. Si existió
agua alguna vez en Marte, tal y como creen algunos investigadores,
puedo haber fluido hacia el interior del cráter Gusev
a través de los canales del gran cañón
llamado Vallis Ma'adim. Debido a que el cráter no
tiene desagüe, pudo haberse convertido en un lago de
evaporación al igual que el Lago Mono.
Es poco probable que algún microbio
permanezca con vida en el cráter Gusev hoy en día,
pero sus fósiles pueden continuar allí. Un
buen lugar para buscarlos sería en el interior de
los depósitos de mineral evaporado o torres de tufa,
si es que el cráter tiene alguno.
En las tufas del Lago Mono, los microfósiles
son abundantes. Estas agujas se forman cuando las aguas
ricas en calcio de las emanaciones termales bullen a lo
largo del lago, el cual es rico en bicarbonato. El calcio
y el bicarbonato se combinan, precipitándose en forma
de caliza y sepultando microbios al mismo tiempo.
Las torres de tufa solo crecen mientras
están bajo el agua, pero en el Lago Mono se asoman
por encima de la superficie. Esto es debido a que el nivel
del lago ha descendido durante los últimos años
por el suministro de agua a Los Angeles, 600 kilómetros
al sur. El nivel de agua en Marte ha descendido también.
¿Cómo? Nadie lo sabe. Si los robots Spirit
localizan puntos de tufa en los alrededores del cráter
Gusev, será un indicio perfecto -- un claro signo
de la presencia de agua en la antigüedad y, quizás,
de la existencia de un medio ambiente que albergó
vida en el pasado.
Después de una semana en el Lago
Mono, Mark Twain aguantó suficiente "cenizas,
soledad y un silencio descorazonador. Se acabó la
excitación por el cemento", declaró y
alegremente se marchó.
Tal vez, si hubiese sabido algo más
sobre Marte, y sobre las ocultas formas de vida del Lago
Mono, la opinión de Mark Twain hubiese cambiado.
El astrobiólogo Richard Hoover cuenta los días
que faltan para regresar al lago.
FUENTES:
· ciencia.nasa.gov
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