Quieren
clonar a Jesucristo con genes de la sabana santa
CLONACIÓN | EL
CUERPO DE CRISTO
Y Jesús Ii nacerá de la Sábana Santa
UNA SECTA de EEUU quiere clonar a Jesucristo utilizando
los genes de la sangre de Turín. El escandaloso «Proyecto
de la Segunda Venida», como lo han bautizado, pretende
utilizar para la gestación el vientre de una mujer
virgen. «No hay razones para no adelantar el regreso
de Cristo», dicen

JOSÉ
MANUEL VIDAL
El científico Lorenzo Garza Valdés logró
una clonación molecular de tres genes de la sangre
de la Sábana Santa. Él, aunque contrario al
proyecto de la «Segunda Venida», sabe que hoy
es posible lograr un clon de Cristo. / ARCHIVO
El mero enunciado suena a blasfemo. Sacudidos aún
por el anuncio de la secta de los raelianos de la creación
de dos bebés clonados, otra secta estadounidense
pretende el más difícil todavía: clonar
a Jesucristo. ¿Simple provocación o rebeldía
blasfema y tenebrosa contra el mismo Dios? ¿Cuáles
son las posibilidades de que la ciencia pueda clonar al
hombre de la Sábana Santa, la mortaja con la que
se cubrió el cadáver de Cristo? ¿Sería
posible obtener un clon, un ser genéticamente idéntico
a Jesucristo, gracias a la sangre encontrada en el santo
sudario de Turín o en otra de las numerosas reliquias
del Nazareno?
Es, cuando menos,
una idea provocadora, cuya sola mención producirá
horror y repulsión a muchos, alegría a otros
e inquietud y desasosiego a todos. Sus creadores no sólo
tendrían el poder de educarlo (y manipularlo a su
antojo) sino también de utilizarlo para sus propios
fines e intereses. De hecho, la carrera en pos de un Jesús
II está ya en marcha. Infinidad de sectas, grupos
de presión, congregaciones e iglesias están
poniendo todo su potencial material y humano al servicio
de la operación clonar a Jesús.
Hasta
ahora, el único grupo que lo ha confesado abiertamente
es una secta californiana, radicada en Berkeley.
Su intento tiene un nombre: Second Coming Project (proyecto
de la segunda venida).Su plan de operaciones, que puede
consultarse en Internet (www.clonejesus.com) es «traer
de nuevo a Cristo a la Tierra». Es decir, clonar a
Cristo utilizando una célula de «las cientos
de reliquias de Jesús que hay en el mundo, especialmente
de la Sábana Santa de Turín». Justifican
así su proyecto: «No nos conformamos con respuestas
evasivas del tipo "Jesús está en nuestros
corazones y en todas partes". Queremos acción
y ya. Queremos a Jesús aquí. Los cristianos
vamos a estar esperando su llegada eternamente si no cogemos
el toro por los cuernos. La segunda venida de Cristo se
va a hacer realidad porque lo haremos llegar».
Más en concreto,
los impulsores del Proyecto Segunda Venida quieren conseguir
una célula limpia de la Sábana Santa, extraer
su ADN e introducirlo dentro de un óvulo. Una vez
fertilizado, será colocado en la matriz de una joven
virgen, que dará a luz al segundo Jesús en
un segundo nacimiento virginal. «Si existe la tecnología
necesaria, no hay razones morales, legales o bíblicas
para no adelantar su regreso sin tener que esperar al fin
de los tiempos», explican los promotores del proyecto.
Según ellos, con su segunda venida Cristo «salvaría
al mundo de las guerras, la violencia, la injusticia social
y el pecado».
¿Guión
de una película de ciencia-ficción? De entrada,
tendría que demostrarse que la Síndone fue
impregnada por el cadáver de Cristo. Tras la polémica
datación de la Sábana con Carbono-14 de hace
años, la opinión pública aceptó
mayoritariamente que se trataba de una falsificación
medieval. Hoy, sin embargo, parece claro que los científicos
implicados en el análisis mostraron una falta de
rigor inconcebible, o que intencionadamente intentaron convertir
la Síndone en una creencia supersticiosa. Lorenzo
Garza Valdés, microbiólogo de la Universidad
de Texas, participó en el posterior estudio científico
de la Sábana Santa. Y su diagnóstico no deja
lugar a dudas: «La sangre encontrada en la Sábana
Santa es del tipo AB, un tipo sanguíneo muy raro
en la actualidad, pero frecuente entre los judíos
babilónicos y de Galilea de hace 2.000 años,
y pertenece a un hombre de 1,80 de altura y 78 kilos de
peso».
El científico,
autor de ¿El ADN de Cristo?, descubrió también
que el santo lienzo cubrió el cuerpo de un hombre
flagelado y crucificado antes de morir. Tenía la
fórmula cromosómica XY, como todo varón
concebido por una relación sexual.
Tras lograr una
clonación molecular de tres genes de la sangre de
la Síndone, Garza Valdés entregó personalmente
sus conclusiones al Papa en 1998: «Fui el primero
que tuve el honor de clonar genes de la sangre de Cristo.
Mis estudios demostraron que la Sábana es el lienzo
mortuorio de Jesús de Nazaret».
A su juicio, clonar
a Cristo es un «intento descabellado, pero que, por
desgracia, no podrá impedirse. Hay cantidad de grupos
de fanáticos que proliferan en EEUU, Italia, España
y Francia.Todos quieren clonarlo. No lo han hecho aún
porque no han conseguido muestras de sangre de la Sábana
Santa».
Según Garza
Valdés, aparte de la Iglesia hay unos 10 científicos
que tienen muestras de sangre de la sábana. Él
pone la mano en el fuego por ellos: «No creo que se
prostituyan comercializando con la sangre de Cristo».
Pero los promotores del Proyecto Segunda Venida confían
en la gran fuerza persuasora del dinero.
«Sería
una catástrofe y un plan descabellado. No podrán
clonar a Cristo al 100%. Si se utiliza la poca sangre que
se tiene de él, se tendría un genoma incompleto.
Sería un individuo con una parte de la fórmula
genética de Cristo o un monstruo, un Frankenstein,
el mismísimo Anticristo», dice Garza Valdés
a la revista mexicana Proceso.
Pero no todos sus
colegas comparten su pesimismo. El famoso científico
Richard Seed, de Chicago, asegura: «Cuando Dios hizo
al hombre a su imagen y semejanza, lo que quería
es que el hombre terminara convirtiéndose en Dios.
La clonación es el primer paso serio del ser humano
para convertirse en Dios».
Para el jesuita
y físico molecular Carlos Alonso Bedate, «es
una estupidez hablar de clonar personas. Se pueden clonar
entidades biológicas, pero un ser humano es mucho
más que la suma de sus genes». En definitiva,
que nacemos, pero en buena medida nos hacemos. El Jesús
clonado sería, pues, una copia casi perfecta de Jesús,
nunca el ser original.
¿Qué
consecuencias teológicas se derivarían del
experimento? «Ninguna», asegura tajante
el teólogo de la Universidad Pontificia de Salamanca
Xabier Pikaza. A su juicio, el Jesús clonado «sería
un individuo distinto... En nuestra sociedad se le da demasiada
importancia al material genético, cuando lo importante
es el útero social, es decir las condiciones familiares,
ambientales y sociales en las que uno se cría».
De hecho, también los hermanos de Jesús tuvieron
su mismo material genético y ninguno de ellos llegó
a ser como el profeta de Nazaret.
El Jesús
clonado «no sería el Hijo de Dios sino un hijo
de Dios, como cualquier otra persona», explica el
teólogo mercedario.Y añade: «Sería
posiblemente una persona llena de traumas y sumamente manipulado
por la secta que lo hubiese clonado. Seguramente sería
desgraciadísimo. Me daría mucha pena y sentiría
por él una enorme compasión».
Y es que ya advierte
el Evangelio de Marcos (13, 21-23): «Si alguno os
dice entonces: "¡Mira, aquí está
el Mesías, míralo, allí está!",
no os lo creáis. Porque saldrán mesías
falsos y profetas falsos, y realizarán señales
y prodigios que extraviarían, si fuera posible, a
los elegidos. Vosotros estad sobre aviso, os he prevenido
de todo».
LAS CLAVES
LOS
GENES
Reliquias. ¿Dónde se puede hallar material
genético de Jesús adecuado para una eventual
clonación? En aquellas reliquias que puedan contener
restos de su sangre, pelos o huesos. Existen reliquias repartidas
por todo el mundo de lo más variado: desde clavos
de la cruz hasta la Santa Lanza, pasando por la Sábana
Santa o el Santo Prepucio. Entre las reliquias orgánicas
divinas destacan las hematológicas (sangre o tierra
impregnada de sudor y sangre) y las cárnicas (prepucios).
Existen hasta 14 prepucios de Jesús. Además
de en diversas catedrales francesas, hay uno en Calcuta
y otro en Burgos. Según la tradición, casi
todos fueron entregados a Carlomagno por un ángel.
«LIGNUM
CRUCIS»
Palacio Real. Los fragmentos del lignum crucis más
importantes están en Roma, Jerusalén, París,
Bolonia, en la capilla del Palacio Real de Madrid (donde
también se conserva un clavo de Cristo), en el monasterio
de Santo Toribio de Liébana o en Caravaca (Murcia).También
hay unas 800 espinas de la corona de Cristo. En España,
sólo en el monasterio de El Escorial hay 11, amén
de las de las catedrales de Toledo, Palma de Mallorca, Valencia,
Jaén y Oviedo.
AMPOLLAS
DE SANGRE
Girona. En el monasterio de Sant Pere de Roda se venera
una ampolla de sangre de Cristo. Y en Piedrafita del Cebrero
(Lugo). Además de la de Turín, hay seis sábanas
santas en Francia, 26 en Italia, una en Portugal y 18 en
España (Oviedo, Silos, Valladolid y Laguna de los
Cameros, en Logroño).
TEXTO
EXTRAIDO DE:
http://www.el-mundo.es/cronica/2003/377/1041931844.html
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