Avistamientos Ovnis
por astronautas
En 1985, el astronauta
Gordon Cooper, uno de los primeros que orbitaron la Luna,
compareció ante un grupo de asesores de la ONU presidido
por el entonces secretario general Kurt Waldheim, e hizo
una alarmante advertencia: "Creo que... vehículos
extraterrestres y sus tripulaciones nos están visitando
desde otros planetas, y que están técnicamente
un poco mas avanzados que nosotros. Considero que necesitamos
un programa de alto nivel para recoger y analizar la información
referente a cualquier tipo de encuentro y para determinar
la mejor manera de relacionarnos amistosamente con estos
visitantes.
Los argumentos de Cooper
para esta declaración eran que había estado
en la periferia de las grandes regiones por las que "ellos"
se mueven. Además, en 1951, durante dos días
tuve ocasión de observar muchos objetos de diferentes
tamaños que volaban en formación... a una
altura mucho mayor de la que podíamos alcanzar".
Por tanto, uno de los más
grandes pioneros de Estados Unidos, un hombre que había
detentado el récord de vuelo más largo en
el espacio, 34 horas, admitía, ante varios de los
hombres más poderosos del mundo, que había
tenido encuentros con aparatos extraterrestres. Pero,¿pueden
ser ciertas estas alegaciones?
Una
historia de avistamientos
Desde la creación de la NASA en 1958, varios de sus
pilotos y astronautas han testificado que habían
visto ingenios volantes de origen desconocido. El primero
en anunciar un avistamiento fue Joseph Walker, piloto del
avión de pruebas X-15. Según una charla dada
en mayo de 1962m, en los meses anteriores Walker tuvo un
encuentro aéreo con dos objetos en forma de disco,
lo cuál filmó. En julio del mimo año,
otro piloto del X-15, el mayor Robert White, informó
haberse encontrado formando parte de una escuadrilla de
ovnis mientras volaba a unos 9.800 m de altura.
La NASA rehusó apoyar
a sus pilotos y las fotografías y películas
que contenían anomalías nunca se publicaron.
La línea oficial establecía que los ovnis
habían sido identificados como hielos . Pero, aunque
la NASA negó tener interés en los ovnis, pronto
se demostró que esto era falso.
Durante 1965, el US Federal
Bureau of Investigation (FBI) supo de una fuente confidencial
que un informador de la NASA estaba "filtrando" encubiertamente
información sobre ovnis. Los receptores eran dos
personas de Pittburg que, según el FBI, tenían
un interés personal en los ovnis y estaban de acuerdo
con un empleado de la NASA. En un expediente del FBI, de
fecha 2 de septiembre de 1965, se dice: "La fuente cree
que la información puede ser clasificada. Por ejemplo,
la fuente dijo que [censurado] había visto una filmación
en la que se veía un misil separándose de
un ovni que aparecía en la pantalla. Antes del vuelo
del Gemini 4, [censurado] dijo que veía algo interesante,
porque la nave espacial tenía a bordo dispositivos
para detectar ovnis...".
Pruebas
de un encubrimiento
La documentación del FBI sobre este caso pone de
manifiesto dos puntos importantes: la referencia de una
filmación en la que se muestra un ovni en vuelo,
confirma que la NASA está en posesión de datos
sobre los ovnis que oculta al público. En segundo
lugar, la mención de la misión Gemini 4. Uno
de sus pilotos, James McDivitt, confirmó que, durante
la misión, vio con seguridad una forma de objeto
no identificado.
Aunque McDivitt no cree
que el objeto fuese anómalo, no se adhiere a la teoría
del escéptico James Oberg, según la cual el
objeto era simplemente la segunda etapa del cohete Titán
que lanzó el Gemini 4. Como el investigador afirma
en su libro de 1996, Beyond Top Secret, "si éste
fue el caso, el único enigma que queda es el aparente
fallo de McDivitt en reconocer su propio cohete".
Los
misterios de la luna
Después de las misiones Gemini, la carrera espacial
se aceleró con el programa Apolo. Tras la promesa
del presidente Kennedy de situar un hombre en la Luna, creció
el interés por los misterios del espacio y, en particular,
por la nueva frontera del hombre: la Luna. Así, cuando
los astronautas del Apolo 11 dieron sus primeros pasos sobre
la superficie de la Luna el 20 de julio de 1969, incluso
el más recalcitrante de los escépticos debió
considerar la posibilidad de que la presencia de vida fuera
de la Tierra era ya una realidad.
A pesar de las declaraciones
de que los astronautas no habían visto nada anormal,
circularon rumores de que, durante su estancia en la Luna,
la tripulación nunca estuvo sola.
A continuación
se incluye una conversación clasificada entre la
tripulación del Apolo 11 y el control de la misión:
Apolo
11: ¿ Qué diablos era? Es
lo que quiero saber. Estas cosas eran gigantescos, señor.
¿ ¡Dios mío, usted no lo creería!
NASA:
¿Qué... ?¿Qué
diablos pasa?
Apolo
11: Están aquí, bajo la superficie.
NASA:
¿ Qué hay ahí? Control
de misión llamando a Apolo 11.
Apolo
11: Estamos aquí,
los tres. Pero hemos encontrado visitantes... Por las instalaciones,
parece que han estado aquí desde hace mucho tiempo...
Digo que ahí fuera hay aparatos espaciales. Están
alineados en filas al otro lado del cráter...
Sin embargo, las pruebas
de este encuentro en la Luna son muy débiles. Otto
Binder, ex empleado de la NASA, dijo que esta conversación
fue escuchada casualmente por unos radioaficionados que
pueden captar un "canal reservado" para estos mensajes.
Sin embargo, Neil Armstrong, el primer hombre que pisó
la Luna, informó al investigador Timothy Good que
no se registró, ni se encontró, ni se vio
ningún objeto durante la misión Apolo 11,
ni en ningún otro vuelo Apolo que no fuese natural.
La única corroboración de esta historia se
obtuvo de Maurice Chatelain, experto en comunicaciones de
la NASA. En una entrevista efectuada en 1979, Chatelian
confirmó que un retardo de tiempo en la transmisión
del diálogo entre el centro de control y el Apolo
11 permitió a la NASA censurar la información
referente a los visitantes .
Falta
de pruebas
Sin embargo no hay manera de comprobar si en la misión
Apolo 11 se produjo este incidente. Muchos investigadores
dudan de las afirmaciones de Binder y Chatelian, y la NASA
niega que hubiese censurado transmisiones. No obstante,
un caso similar referente al Discóvery no sólo
originó el Watergate cósmico en 1990, sino
que también dio un giro a las declaraciones de encuentros
extraterrestres de astronautas.
Alrededor de las 6:30 del
14 de marzo de 1990, Donald Ratsh, un radioaficionado de
Baltimore, Maryland, estaba siguiendo las transmisiones
del Transbordador Discovery cuando oyó la siguiente
comunicación: "Houston, aquí Discovery, tenemos
un problema. Tenemos un incendio". Poco después dice
Ratsh, se oyó una transmisión adicional: Houston,
aquí Discovery. Todavía tenemos la nave espacial
bajo observación. Esta revelación animó
a numerosas personas, entre ellas Bob Oeschler, ex especialista
en misiones de la NASA, a hacer sus propias averiguaciones.
Después de un intenso período de investigación.
Oeschler llegó a la conclusión de que el mensaje
no fue transmitido desde el transbordador. En cambio, aventuró
que la señal pudo proceder de una zona alrededor
de Fort Meade, Maryland, la sede de la Agencia de Seguridad
Nacional de EEUU, que está involucrada desde hace
tiempo en la investigación de informes de ovnis.
Oeschler sólo pudo llegar a la conclusión
de que la transmisión fue un fraude orquestado institucionalmente
para algún sutil propósito de inteligencia.
Sin embargo, una fuente
de la NASA informó a Oeschler que, coincidiendo en
el tiempo, el transbordador estuvo involucrado en un incidente
con un ovni. Oeschler informa que el encuentro duró
ocho horas y produjo problemas en los sistemas eléctricos
del Discovery. Ni que decir tiene que las preguntas no han
recibido respuesta y que el caso todavía está
bajo investigación.
También parece que
los ufólogos no estarán satisfechos hasta
que la NASA admita oficialmente que sus astronautas han
tenido encuentros. Pero la agencia espacial ha mantenido
un silencio absoluto sobre el tema de los ovnis en treinta
años, por lo que es probable que no se produzca en
breve un anuncio como ese.
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Esta fotográfia fue tomada
por la misión Apolo 12, en ella, una extraña
luz pasa sobre la superficie lunar. Durante esta misión,
varias fotografías similares fueron tomadas
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Edwin Aldrin fotografió
tres esferas brillantes a borde de su nave Gemini
en 1966. En 3 minutos tomó 15 fotos en los
que se ven los objetos moviéndose.
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TEXTO EXTRAIDO
DE: http://www.lo - inexplicable.com.ar/ lunares/avistamientos_x_astronautas.htm
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